Empezamos nuestra travesía a eso de las 11:10 de la mañana. El camino comenzaba atravesando un pequeño prado y luego subía hacia la montaña. Todo estaba lleno de pinos de principio a fin, (con razón el nombre). Y la subida no fue muy abrupta. El camino hasta la cima fue de aproximadamente 2 millas y podría decir que bastante fácil. Llegamos más o menos a las 12:30 al tope, nada mal para lo mucho que paramos a “contemplar la naturaleza” y tomar agua.
Hacía calor y el día estuvo despejado, pero hubo mucho, mucho, mucho viento; sobretodo en la cumbre. Desde arriba la vista era hermosísima, con las montañas más altas al oeste todavía nevadas. Encontramos un par de peñones grandes en donde treparnos a tomar las fotos, pero el viento casi nos tumbó. Fue divertido. La bajada se nos hizo larga, quizás porque ya teníamos hambre y estábamos cansados.
Nos gustan siempre las excursiones en bosques con pinos y mucha vegetación, aunque preferimos que haya un cuerpo de agua cerca y algún punto de interés que visitar. Ésta fue conveniente porque no tuvimos que irnos muy lejos, fue fácil y no requirió mucha preparación de antemano.
Estuvo buena para entrenarnos para ir a sitios más espectaculares.
¡A la aventura!
Para más información pueden visitar esta página:
http://www.mountainzone.com/mountains/detail.asp?fid=1060656

"el viento casi nos tumbó. Fue divertido." Funny...
ReplyDeleteJajaja.. ¡Iba a comentar lo mismo que Diana! ¡Me dio mucha gracia! Eso y "contemplar la naturaleza" que me suena a código para "respirar", aunque estoy segura de que sí contemplaron la naturaleza. :P :)
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